.neib sonravell somedop ,odrusbA ,arohA
.odaspilce saíbah em út euq
aicnafni al ed aírudibas al
odartnocne eh euq ,arohA
.setnatsni sol ed aigam al odnaparta
zaguf ol ne dutinelp al racsub a
odidnerpa eh y
aicnacifingisni e dutinif im odatpeca eh euq
aroha Y
.etratpeca euq sám
it ed anugla airotapacse adiv al ne yah on
,odot erbos odasop sah
et
,lanrefni enigárov ,odrusbA ,tú hO
.adiv ed ognet euq saroh Sal
emodnábOr
aínogA
elbatroposni anu noC
odajed sah
eM
.ritsixe ed ,renet ed ,res ed
sanag sal odatiuq sah eM
.ozarbetna im sojo sim noc
ratroc
secev sadaretier ohceh sah em
,rolod led ojih ,odrusbA ,úT
.sodot y odot ed
zediputse al sojo sim etna odnacatsed
obmur le odataberra sah eM
.senoicaripsa
sim sadot odanim y
solehna sim ed onu adac odaetosip sah
,iuf euq ol odot odavell sah et ,odrusbA
,úT
Tú, Absurdo, te has llevado todo lo que fui,
has pisoteado cada uno de mis anhelos
y minado todas
mis aspiraciones.
Me has arrebatado el rumbo
destacando ante mis ojos la estupidez
de todo y
todos.
Tú, Absurdo, hijo del dolor,
me has hecho reiteradas veces
cortar con mis ojos mi antebrazo.
Me
has quitado las ganas
de ser, de tener, de existir.
Me has dejado
Con una insoportable
Agonía
rObándome
laS horas que tengo de vida.
Oh tú, Absurdo, vorágine infernal,
te has posado sobre todo
no hay en la vida escapatoria alguna de
ti
más que aceptarte.
Y ahora
que he aceptado mi finitud e insignificancia
y he aprendido a buscar la plenitud en lo
fugaz
atrapando la magia de los instantes.
Ahora, que he encontrado la sabiduría de la
infancia
que tú me habías eclipsado.
Ahora, Absurdo, podemos llevarnos bien.